jueves, 9 de agosto de 2012

Ocoeña Revolucionaria Que Lo Lleva en Sangre

Patricia Alcántara es una joven ocoeña que estudia en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), pero además es de las pocas que se identifican con las luchas justas para todos y por el país. Es hija del Sr. Plácido Alcántara (Chirrín), que es un conocido luchador de toda la vida de las mejores causas desde la "izquierda" revolucionaria y que nunca ha bajado la guardia con verdaderas razones de causa.
Por las venas de Patricia Alcántara corre la sangre revolucionaria de su padre, que jugó su papel en otra época y métodos algo diferentes, pero ella se ha integrado a grupos que se juntan para luchar contra lo que entienden son atropellos para el país, donde se juegan hasta la vida en solidaridad con todos, sólo usando como arma la libertad de expresión.
Plácido Alcántara (Chirrín) es conocido en Ocoa como el único verdadero comunista y con grandes conocimientos del socialismo por experiencia y dedicación a los libros. Su hija Patricia Alcántara ha seguido sus pasos a través de estar ligada a jóvenes revolucionarios del país y que saben entender a los demás, aunque los demás no quieran entenderlos a ellos.
Patricia ha estado luchando contra la Barrick Gold, por un 4% del PIB para la educación, por el medio ambiente, contra la privatización de la UASD, entre otras justas causas. Dice que se motiva a involucrarse en cada una de esas luchas porque desea una transformación en nuestra sociedad.
Patricia dice que desea un cambio, mejores condiciones para todos los dominicanos, para la humanidad y el mundo. Expresa tener la convicción de lograr ese cambio, llegando hasta el pueblo y concientisarles de que debemos luchar por un mundo mejor.
Su lucha junto a los grupos en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) busca evitar la privatización de la misma y a pesar de que la universidad tiene miles de estudiantes, sólo un grupo reducido "se la juega" por todos, y aunque a veces no se les reconoce su labor, ellos se sienten conformes y comprometidos con la lucha.
En la UASD no sólo luchan contra el aumento de los créditos a 20 pesos, sino también por lo que definen el gran problema que es la mala administración, donde los fondos que deben ser utilizados para mobiliario y demás, se van en una nómina abultada y muchas veces sin justificación, crean déficit y quieren que los estudiantes sean los paguen recurriendo al aumento de los créditos.
Se considera una activista mil por mil y protesta por las causas que entiende el país necesita y por aquellas cosas que perjudican a nuestra gente. Dice que hay mucha gente indiferente a casos como el de la Barrick Gold y un sin número de concesiones mineras en el Cibao.
Se ha mantenido constantemente luchando para que el Estado Dominicano otorgue el 4% del PIB que por ley le corresponde a educación, por lo que se une a los grupos cada vez que tienen que lanzarse a las calles a protestar, pero además utilizando las redes sociales, convencida de que algún día serán escuchados.
Patricia Alcántara siempre ha estado integrada a las labores sociales en Ocoa y a seguido su trabajo residiendo en Santo Domingo, donde es una estudiante universitaria que busca ser una profesional que pueda poner sus conocimientos a servicio del país. En sus luchas también llevan el mensaje de sus ideales citando a personajes como Karl Marx que dice: "los seres humanos hacen su propia historia, aunque bajo circunstancias influidas por el pasado".
Sin dudas, Patricia Alcántara ha entendido bien a Antonio Gramsci al escribir sobre cuando se llega a comprender el valor histórico que uno tiene, su función en la vida, sus derechos y sus deberes. Este escrito lo tiene como una de sus citas favoritas y trata de aplicarlo. Una chica sencilla y normal que ha continuado una lucha por los demás y su país que le enseñara su padre con el ejemplo diario.
El valor de estas luchas es incalculable, luchas que no son por sus intereses propios, sino por el de todo un pueblo que los mira a veces indiferente y no se atreven a ser parte de éstas legítimas protestas que al final son para el beneficio de todo el país. La ocoeña Patricia Alcántara es de las que prefiere morir esclava de los principios y no de los hombres. Con valores bien definidos exige sus derechos y los de los demás porque cree en un cambio, por lo que sigue su lucha convencida de que hace más ruido un sólo hombre gritando que cien mil que están callados.