martes, 23 de abril de 2013

Los Invernaderos; Una Realidad en Ocoa

San José de Ocoa es una de las provincias más pequeñas de la República Dominicana, con una superficie de 856.04 Km cuadrados, pero es la segunda en mayor cantidad en metros cuadrados de invernaderos, sólo superada por la provincia la Vega que en su geografía completa tiene una superficie de 2287 Km cuadrados. Según la geografía de cada provincia, proporcionalmente, debemos considerar a San José de Ocoa la mayor productora de metros cuadrados en invernaderos.
El municipio Rancho Arriba es el territorio que alberga la mayor cantidad de metros en invernaderos en la provincia San José de Ocoa. Este tipo de agricultura inició de manera contundente en el año 2002 gracias a los recursos contratados por un préstamo del Estado Dominicano con el Deutsche Bank de España. Los invernaderos fueron instalados en municipios del país con alturas, con disponibilidad de agua para la fertilización y otras condiciones técnicas.
En los últimos seis años, la producción de hortalizas y vegetales se ha multiplicado por más de 40 veces y el volumen se multiplicó por 20. También se incrementó el precio en el mercado, pues entre 2004 y 2010, el diferencial de precios fue, en promedio, de 4%, pero entre 2009 y 2010 el diferencial fue de 58% en materia de exportación. Tanto las exportaciones como para producción para el mercado local han sido dinámica, lo que ha resultado en niveles de participación relativamente estables de cada una de ellas.
Frente a la agricultura de campo abierto, los invernaderos tiene las ventajas de que se reducen los riegos de plagas, de mercado y climáticos. También se incrementa el rendimiento, aumenta la calidad de la producción, logra una mayor estandarización de la producción, incrementa la rentabilidad de la actividad, demanda una superficie más reducida y produce a lo largo del año con relativamente alta periodicidad, garantizando una oferta permanente fresca en el mercado, sólo limitado a los ciclos naturales de los productos los que no dependen del clima. Como desventajas, los invernaderos tiene que requiere de un conocimiento técnico más elevado y demanda de una mucho más elevada inversión de capital, lo que limita las posibilidades de expansión.
La agricultura de campo abierto genera empleo en épocas de siembra y cosecha, en cambio los invernaderos necesitan mano de obra todo el año. Según los agricultores, con 7 tareas de invernaderos, se vive mejor que con 200 tareas a campo abierto, pero la principal barrera de los invernaderos es el elevado costo financiero de la estructura. En el 2010, el costo de compra e instalación era de unos mil pesos por metros cuadrados, por lo que 7.7 tareas (4,800 metros cuadrados) de invernaderos implica una inversión de casi 5 millones de pesos dominicanos.
San José de Ocoa es la segunda provincia de importancia en invernaderos, pero no cuenta con vías de comunicación terrestre con buena condiciones, por lo que esto dificulta una mejor comercialización y el crecimiento en metros cuadrados, aún así seguimos avanzando con la esperanza de que los gobiernos entiendan que el desarrollo de los pueblos, es el desarrollo del país, que verá reducida la falta de empleo y por consiguiente la delincuencia.
Ocoa ha sido el territorio de mayor auge de los invernaderos, logrando más del 17% de toda la infraestructura disponible del país, lo que genera una gran producción y aportes significativos al fisco. Esto no ha sido suficiente para que haya una política de Estado que invierta en las vías de comunicación que unan Rancho Arriba con la carretera Duarte, así como la carretera Nizao / Rancho Arriba, que representan pocos kilómetros, por lo que entendemos que, más que San José de Ocoa, el país se merece esta obra vial, pues hemos esperado pacientemente la construcción de mega carreteras, ya realizadas en otros lugares, y llegó el momento de Ocoa, no por compasión, sino porque somos parte importante de la producción agrícola, de energía y agua del país y una serie de factores que nos han convertido, poncentualmente, en una de las provincias más productoras, aunque de las últimas que miran los gobiernos para devolverle lo que aporta al Estado.