martes, 13 de octubre de 2015

Nuevas Escuelas de Ocoa en Problemas

La exitosa lucha en República Dominicana para que el Estado asigne el 4% del Producto Interno Bruto (PIB) a la educación, ha sido la clave para que el gobierno realice una serie de obras que brinden una mejor calidad de estudiantes, por lo que ha concentrado los recursos que aportamos los dominicanos para la construcción de escuelas en todo el país, y la provincia San José de Ocoa ha recibido su cuota con varios centros inaugurados. El gobierno es el administrador de ese dinero que aporta la sociedad, dando respuesta tangible, pero con muchos problemas innecesarios como la falta de pago a los propietarios de terrenos donde se han construido las obras, la falta de energía eléctrica en los centros y una tanda extendida deficiente, que no da al traste con una verdadera revolución educativa.
El presidente Danilo Medina ha llegado a Ocoa en dos ocasiones a inaugurar escuelas; la primera vez fue por el liceo de Los Ranchitos y la escuela Juan Pablo Duarte como nuevos centros, y la ampliación de la escuela La Ciénaga. La segunda vez vino por la escuela Irma Brito y el liceo de El Pinar, y se espera venga en próximas ocasiones, puesto que la escuela de Sabana Larga está casi terminada y la escuela El Naranjal tiene retraso y no acaba de iniciar su construcción, así como la escuela en Arroyo Palma y la ampliación de otras para la tanda extendida. También una estancia infantil cerca del mismo terreno de la escuela Juan Pablo Duarte en el barrio San Antonio. Todo gracias al 4% del PIB exigido por el pueblo dominicano y que el presidente le ha dado respuesta.
No todo es color de rosa y no entendemos el por qué, un ministerio con los recursos del 4% del PIB, tiene que llegar a entregar escuelas con deficiencias y deudas a los que vendieron los terrenos para las mismas. El liceo El Pinar de Ocoa fue inaugurado el 10 de agosto del 2015 con la energía eléctrica instalada sólo por 10 días, al parecer sólo para el protocolo de inauguración. Luego de iniciado el año escolar ese centro no ha tenido energía eléctrica y los estudiantes, maestros y conserjes están pasando las de "Caín", al extremo de tener que cerrar los baños porque necesitan de una bomba eléctrica que impulse el agua. También las precariedades para impartir cursos talleres de informática, ecoturísmo y floristería, donde la energía es vital. A todo ésto se le suma que a los dueños del terreno donde se construyó el centro, les deben 3 millones 500 mil pesos por la compra, y existe la amenaza de cerrar el centro luego de diciembre 2015 hasta tanto les paguen esa deuda.
La escuela Juan Pablo Duarte, ubicada en el barrio San Antonio de Ocoa fue inaugurada el 20 de noviembre del 2014 y presenta una situación similar por deuda con los dueños del terreno donde se construyó y que también se construye una estancia infantil, así como otras aulas. A los dueños del terreno sólo les pagaron el 50% del costo estipulado, por lo que actualmente les deben 12 millones de pesos, que los han reclamado por todas las de la ley. Este centro también está funcionando sin energía eléctrica actualmente, sin que tenga una respuesta de parte del Ministerio de Educación, mucho menos del Distrito Educativo 03-03 en Ocoa.
Estas situaciones que enfrentan los nuevos centros educativos de Ocoa mencionados, está afectando el buen desenvolvimiento de la educación de cientos de estudiantes, que además reciben alimentos que deberían estar refrigerados. Las autoridades de Ocoa no se pronuncian al respecto, ni parece importarles, más que la "buscadera de cámara" del día de inauguración para ponerse donde la gente y el "capitán" los vea, así como llevar grupos para que los aplaudan cuando los mencionan simplemente como presentes. Si bien es cierto que el presidente Danilo Medina ha ejecutado las obras, no menos cierto es que se debe a la Ley del 4% del PIB para educación que el pueblo luchó para que se aplicara y que es con el dinero de ese mismo pueblo que se hacen las obras, ésto para que no sirva como un instrumento de campaña para idolatrar a alguien como hacen los medios de comunicación local por una simple publicidad que les pagan, y que por demás no denuncian el abuso que comente el ministerio con las familias que le adeudan esos terrenos. Muy bonitas y muy bien publicitadas las obras por el gobierno que, persuade a la ciudadanía, pero la realidad en los centros es otra que va más allá de la infraestructura y una verdadera revolución educativa que presenta un futuro incierto.