martes, 20 de octubre de 2015

Falta Respeto y Organización en las Vías de Ocoa

Ocoa es una ciudad pequeña y de poco tránsito, aunque ha ido aumentando la cantidad de vehículos en las vías, pero no para convertir el pueblo en un caos, específicamente en la zona céntrica a ciertas horas. La cantidad de motores es considerable y la imprudencia mayor aún, que provocan accidentes innecesarios, ésto ligado a la falta de controles y la falta de organización de la ciudad. Aquí se permite todo tipo de violación a las leyes de tránsito, pero también el desorden existente en cuanto al parqueo de vehículos que, toman ambos lados de las calles principales que rodean al parque, y sumado a los autobuses de transporte público de pasajeros que usan la vía a casi velocidad mínima esperando clientes, entorpecen el libre tránsito haciendo de la zona un espacio de malestar para los que tienen que usar esas calles. Existen señales de "NO PARQUEO EN ESTE LADO", pero no son respetadas y la Autoridad Metropolitana de Trasporte (AMET) no le interesa regular eso, puesto que ve las acciones y se hacen de la vista gorda. Se supone que las alcaldías deben organizar las ciudades, pero Ocoa no ha tenido la suerte de que alguien pueda tomar tan siquiera la iniciativa para hacerlo, más que en la gestión de Manuel Julio Pimentel, quien tuvo la visión de convertir en una parte de la calle 16 de Agosto como una vía y posteriormente colocar algunos semáforos, aunque algunos sin necesidad.
Si las autoridades correspondientes no hacen cumplir las leyes, la situación seguirá igual y luego peor cuando se les vaya de las manos el tránsito en Ocoa. El semáforo entre la calle Andrés Pimentel y calle 16 de Agosto dura exactamente 16 segundos para cambiar de verde a rojo, por lo que muchos conductores locales ya conocen esa situación y saben que tienen que apresurar el paso para poder llegar antes que cambie a rojo y lograr cruzar la vía, cosa que, ligado a la parada de autobús en ese tramo, un supermercado donde van muchos clientes y un centro de capacitación usado mayormente por niños, pueda provocar accidentes por la imprudencia de esos conductores que quieren llegar a una meta antes de los 16 segundos del cambio de luz. Es la alcaldía que le corresponde sincronizar el tiempo en esos semáforos para que la vía esté libre por más tiempo. La conciencia del ciudadano que maneja es incierta en muchos casos y no tienen ninguna en otros tantos, que andan como si los estuvieran persiguiendo, sumado a ésto los que por placer levantan los motores de repente en tus narices. Se hace necesario que AMET haga su trabajo, más que para recaudar la meta del mes en multas, para prevenir accidentes que matan o lesionan a muchos inocentes. También se necesita una alcaldía que tenga visión para organizar verdaderamente la ciudad y ponga los controles de lugar para tener una ciudad más bonita y sin ese desorden diario que impera en el centro del pueblo.